
Texto original: Ángel Alonso Salas alonsal@hotmail.com en Dikaiosyne no. 9. Revista de FilosofíaPráctica. Universidad de Los Andes. Mérida, Venezuela. Diciembre de 2002.
Imagen: tapa de La historia interminable
A manera de introducción
Había una vez... es una de las frases más conocidas por la humanidad,en especial por la población infantil. ¿Cuántos de nosotros no hemos soñado conser un personaje de un cuento de hadas? Pero, conforme el niño va creciendo, esemundo de aventuras, de peligros, de historias y de fantasía se va desvaneciendopaulatinamente hasta convertirse en adulto. Poco a poco, el niño deja deimaginar y se convierte en un joven o aprende las responsabilidades de la gentemayor, y ese pasado creador e inocente se oculta y manifiesta en las utopías,en los sueños, en el inconsciente. Los avances científicos y las institucioneseducativas promueven el uso de la razón a costa de la desaparición y represiónde estructuras que podríamos designar como ontológicas, que son la narraciónmítica y ese gran mensaje y las lecciones de vida que otorga el mundo infantilpor la manera tan peculiar que tienen de ver y comprender al mundo.
Lahistoria interminable del mito
El objetivo de estas líneas esel rescate del niño que llevamos dentro, así como manifestar la necesidad eimportancia de volver al mito y a la creación o recreación de los mitos ante elmundo tan caótico y carente de sentido en el que nos encontramos. Por talmotivo se acudirá a la argumentación de Joseph Campbell y de Michael Ende en Elhéroe de las mil caras y La historia interminable, respectivamente,como las piezas que nos permitirán reencontrarnos con la importancia ytransmisión del mito en los cuentos infantiles, así como un breve análisis denuestra época, haciendo algunas referencias a Nietzsche. Es por eso, que realizaremos una reflexión de una obra que sellevó al cine el siglo pasado, bajo el título de La historia sin fin,película que a lo mejor a muchos de nosotros nos trae recuerdos de nuestrainfancia o juventud.
Pero no se narrará una vez másesa historia, sino que se hará una lectura de la misma desde la argumentacióndel psicoanálisis del mito para mostrar que Ende, más allá de brindar unanovela exquisita, revitaliza la narrativa infantil con un contenido mítico ycuestiona el ritmo de vida que llevamos. Sin embargo, al hablar del mito,inevitablemente tenemos que referirnos a Nietzsche, pues dicho autor, a partirde metáforas como el abismo, el niño, el eterno retorno de lo mismo y losduendes, se refiere a la importancia de la creación artística, y en este caso ala narración mítica.
Un cuento fidedigno denuestro mundo
Cuando comenzamos a leer Lahistoria interminable nos encontramos con una serie de imágenes que sontípicas de nuestro tiempo: un niño gordo que es objeto de burla, el cual esperseguido y criticado por sus compañeros de clase; un vendedor de libros queodia a los niños; una escuela y las rutinas de sus profesores y alumnos; lafalta de comunicación entre padre e hijo, etcétera, imágenes que son muycomunes y que sabemos que podrían ser peores. Veamos lo que sucede en lahistoria. Bastián Baltasar Bux al ser perseguido por unos chicos se mete a unalibrería y se encuentra con el dueño de la misma, Karl Konrad Koreander, que ala postre de regañarlo le dice: Mira, chico,yo no puedo soportar a los niños. Ya sé que está de moda hacer muchosaspavientos cuando se trata de vosotros…, ¡pero eso no reza conmigo! No megustan los niños en absoluto. Para mí no son más que unos estúpidos llorones yunos pesados que lo destrozan todo, manchan los libros de mermelada y les rasganlas páginas, y a los que no les importa un pimiento que los mayores
tengan también suspreocupaciones y problemas. Te lo digo sólo para que sepas a qué atenerte.
Bastián, un niño que no seacepta a sí mismo, por ser chaparro y gordo, que a la postre de la muerte de sumadre era ignorado por su padre y que no tenía amigos pues, lo tachaban de locoy estúpido por “andar en las nubes” contando cuentos e inventando historias,ante Karl Konrad, comienza una aventura que lo marcará para toda su vida, puesobserva un libro que le llama la atención y que quiere poseer a costa de lo quesea.
El mundo que rodea a Bastiánes semejante al que aparece en el libro que tiene en sus manos, pues Fantasíaes amenazada por la Nada,por ese desinterés al mundo infantil y al cultivo de la imaginación. Conformetranscurre el relato, Bastián y los habitantes de Fantasía se percatan delavance de la oscuridad, de esa Nada terrible que desaparece lugares y que dejaalgo más inquietante e indescriptible que el vacío, un espectáculo que Atreyudescribe de la siguiente manera: “Y detrás nohabía nada, absolutamente nada. No era un lugar pelado, una zona oscura, nitampoco una clara; era algo insoportable para los ojos y que producía lasensación de haberse quedado uno ciego. Porque no hay ojos que aguanten elcontemplar una nada total”. Esa oscuridadcreciente que está absorbiendo naciones y habitantes de Fantasía es el enemigode la Emperatriz Infantil,es la Nada, yuno de sus emisarios Gmork, el hombre lobo, le da a conocer a Atreyu losmotivos por los que ha surgido la Nada. Uno de los secretos consiste en la revelación de lo quesucede una vez que uno entra o es devorado por la Nada, ya que, una vez que “aparezcas en el mundo de los hombres no serás ya lo queeres aquí”, que dicho con otras palabras: cuando entráis en ella se apodera de vosotros, quiero decirla Nada. Soiscomo una enfermedad que hace ciegos a los hombres, de forma que no puedendistinguir ya entre apariencia y realidad. ¿Sabéis cómo os llaman allí?
—No —susurró Atreyu.
—¡Mentiras! —ladró Gmork.
Esa Nada que aparece devorandopaulatinamente los sueños e imaginaciones de niños y seres de Fantasía lafomentamos los seres humanos con nuestros comentarios “realistas” ante elmisticismo y el mundo infantil que desatan los cuentos, los reyes, las leyendaso trabalenguas, con nuestra falta de tacto en las relaciones humanas, laeducación, amistades o medios de comunicación.
Pero, ¿acaso debe sostenerseuna mentira, una creación de nuestra psique, un absurdo o disparate de nuestraimaginación? Eso mismo es el conflicto que viven los niños y algunos denosotros al ver aniquiladas las posibilidades de proponer una nueva forma dever al mundo. Esto mismo le preguntó Atreyu a Gmork, el cual le contestó:
¿Me preguntas qué serás allí? ¿Yqué eres aquí? ¿Qué sois los seres de Fantasía?
¡Sueños, invenciones del reinode la poesía, personajes de una Historia Interminable! ¿Crees que eres real,hijito? Bueno, aquí, en tu mundo, lo eres. Pero si atraviesas la Nada, no existirás ya. Habrásquedado desfigurado. Estarás en otro mundo. Allí no tenéis ningún parecido convosotros mismos. Lleváis la ilusión y la ofuscación al mundo de los hombres [...] se convertirán [los seres de Fantasía] endesvaríos de la vida humana, imágenes del miedo cuando, en realidad, no haynada que temer, deseos de cosas que enferman a los hombres, imágenes de ladesesperación donde no hay razón para desesperar...
¿Y no es eso lo que hemoshecho los hombres al despreciar al mito, al juego del niño y a su imaginación?¿Acaso el creer que una etapa infantil es superable o que “son cosas de niños”no será algo contraproducente? Por eso Gmork afirma que los seres humanos odiany temen a Fantasía y a todo lo que procede de aquí.
La quieren aniquilar. Y no sabenque, precisamente así, aumentarán una oleada de mentiras que caeininterrumpidamente en su mundo... esa corriente de seres desfigurados quetienen que llevar allí una existencia ficticia de cadáveres vivientes yenvenenan el alma de los hombres con su olor podrido. Los hombres no lo saben.¿No es gracioso?
El progreso de la razón y dela ciencia manifiesta el origen y proyecta las consecuencias de esta Nada queataca a Fantasía y a nuestro mundo, que aparece como una crítica entre líneasde Ende a la existencia de esta fe en el progreso y a la existencia de “una multitud de pobres zoquetes, los cuales, naturalmente,se consideran a sí mismos muy inteligentes y creen estar al servicio de laverdad, que nada hacen con más celo que intentar disuadir hasta a los niños queexiste Fantasía” . Y esto lo vemos a cadainstante, con la pretensión de que el niño se convierta en un apéndice de lamáquina o cuando se le obliga a que se comporte y piense como gente grande, aque deje los juegos y su imaginación para otro momento, pues existen cosas demayor importancia y que brindan mayores beneficios que el jugar e inventarcosas sin-sentido. Pero como dice Bastián:
no sólo Fantasía estabaenferma, sino también el mundo de los seres humanos. Una cosa tenía que ver conla otra. En realidad, siempre lo había sentido así, sin poder explicarse porqué. Nunca había querido aceptar que la vida fuera tan gris e indiferente, tansin secretos ni maravillas como pretendían las personas que decían : ¡la vidaes así!
De esta manera nos percatamosque esa Nada no sólo está en el cuento de Michael Ende, sino que está latenteen nuestras vidas, es el daimon que llevamos dentro, aquellos duendesque aparecen en el Zaratustra. Este cuento revela una fotografía en laque se diagnostica la apatía y desencanto por este mundo y por el ritmo de vidaque llevamos. Con el auge de la pedagogía, los nuevos planes de estudio y deenseñanza, podemos percatarnos que a pesar del esfuerzo que se ha realizado, laeducación es una preparación ineficiente, pues el período de mayor fertilidades la etapa de la infancia, y la gran mayoría de los profesores no tienen elcompromiso por los estudiantes y carecen de una formación permanente de calidady un seguimiento de casos particulares de los niños. Si aunamos lairresponsabilidad de la mayoría de los padres, al meter a sus hijos a lasguarderías, dejarlos con los abuelos por “salir del paso” y su falta de comunicación,convivencia y cariño entre padres e hijos, siendo la salida fácil el poner alniño frente a la televisión, comprarle lo que quiera o meterlo a una infinidadde cursos, no debería de extrañarnos que la niñez de nuestro país se veaobligada a aislarse, sentirse incomprendida, a madurar de una manera rapidísima(pues muchos niños tienen que trabajar) y que su inconsciente vaya reprimiendoese genio e imaginación. Dicho con otras palabras, la Nada se expande de una maneravertiginosa. Pero no debemos quedarnos con los brazos cruzados, es precisohacer algo.