jueves, 12 de febrero de 2009

Texto completo: Las puertas de acceso a lo maravilloso
Por: Jesús DíazArmas

Imagen: Xilitla, San Luis Potosí. México.


El viaje es una de las funcionesmás características  en  la estructura  del  cuento popular, pero es también un motivo fundamental en gran parte  de  la  Literatura infantil  de  todos los  tiempos. La razón de elloreside en el hecho de que el   viaje   horizontal  simboliza, a menudo, otro viaje, de carácter iniciático, relacionado conla maduración.

Hasta en los más pequeños e insignificantes  desplazamientos  hay siempre  algún tipo de desafío:los primeros pasos de un niño, el trayecto hacia  la  escuela en  el  primer día  de curso... De hecho, algunasobras de la Literaturainfantil  centran  su atención  en  los miedos  del niño durante uno de estosviajes: para depositar una carta, por ejemplo (Óscar y el león de correos, deV. Muñoz Puelles).

Pero me ocuparé tan sólo, en estaocasión, de   los   viajes  que   los   protagonistas   de   la Literatura  infantil realizan  a  mundos paralelos  a éste,  donde la  lógica  de lo  cotidiano  queda subvertida,  donde nada  es  como en  el  mundo real y, específicamente, estudiaré losmodos de entrar en el mundo maravilloso desde lo cotidiano:  las puertas  de  acceso, una  de  las múltiples formas en que se produce la «intrusión de un elemento   extraordinario   en  un   mundo   común» (Held, 1977: 50 y ss.).


Cómo se encuentran
Es una convención comúnmenteaceptada por  autores  y lectores  de  la literatura  fantástica que  las puertas  a  otros mundos  existen,  pero, también,   que  encontrarlas   es   una  tarea   casi imposible y reservadasólo para personas u ocasiones   muy   especiales. En el cuento popular maravillosoy en la Literaturainfantil, el protagonista  puede  encontrar alguna  de  estas puertas, habitualmente por casualidad y debido siempre a  las cualidades  morales  que  posee:  la simplicidad,  la  bondad, la  generosidad,  el desinterés económico, la capacidad de ensoñación o imaginación. Algunasde estas cualidades son negativas  y,   sólo   aparentemente,   antiheroicas:   no saber,  no preguntar,  no  querer llegar  al  destino deseado por otros, no apresurarse,ser débil o, al menos, no ser muy robusto o grande (es decir, no ser un adulto).

En  el cuento  popular  maravilloso, sólo  un niño   o  un   joven   encuentra  estas   puertas   de acceso y es, habitualmente, el último delos hermanos,  aquel  al que  todos  consideran tonto  y débil y, por tanto,incapaz de conseguir el objetivo que los hace a todos partir de su país hacialo desconocido. A veces, la tarea que hay que acometer   consiste  precisamente   en   llegar  a determinado  lugar  inexpugnable (y  se  supone que el traspasar la puerta deacceso es precisamente la prueba más difícil), pero en otras ocasiones el retonada tiene que ver con encontrar esta  ruta   secreta,   aunque,  eso   sí,   el  haberlo hecho sirve al hermano pequeño para resolver el enigma o traerel objeto que falta en el reino. La recepción del objeto mágico, otra de lasfunciones, consiste en muchas ocasiones en una información acerca de laubicación o el secreto para traspasar  el  umbral de  lo  maravilloso. El donante tiene una actitud benéfica sólo para el bondadoso,  y lo  mismo  parece ocurrir  con  los guardianes de las puertas de acceso,tanto en el contexto  clásico  como en  la  Literatura infantil reciente:  las  esfinges de  la  primera puerta  que ha de atravesar Atreyuo las serpientes que con clara referencia al ouroboros, símbolo del eternoretorno permiten a Bastián abandonar el mundo de Fantasía (M. Ende, La historiainterminable).




Publicado por PRK @ 15:29  | Michael Ende
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