
Imagen: Xilitla, San Luis Potosí. México.
El viaje es una de las funcionesmás características en la estructura del cuento popular, pero es también un motivo fundamental en gran parte de la Literatura infantil de todos los tiempos. La razón de elloreside en el hecho de que el viaje horizontal simboliza, a menudo, otro viaje, de carácter iniciático, relacionado conla maduración.
Hasta en los más pequeños e insignificantes desplazamientos hay siempre algún tipo de desafío:los primeros pasos de un niño, el trayecto hacia la escuela en el primer día de curso... De hecho, algunasobras de la Literaturainfantil centran su atención en los miedos del niño durante uno de estosviajes: para depositar una carta, por ejemplo (Óscar y el león de correos, deV. Muñoz Puelles).
Pero me ocuparé tan sólo, en estaocasión, de los viajes que los protagonistas de la Literatura infantil realizan a mundos paralelos a éste, donde la lógica de lo cotidiano queda subvertida, donde nada es como en el mundo real y, específicamente, estudiaré losmodos de entrar en el mundo maravilloso desde lo cotidiano: las puertas de acceso, una de las múltiples formas en que se produce la «intrusión de un elemento extraordinario en un mundo común» (Held, 1977: 50 y ss.).
Cómo se encuentran
Es una convención comúnmenteaceptada por autores y lectores de la literatura fantástica que las puertas a otros mundos existen, pero, también, que encontrarlas es una tarea casi imposible y reservadasólo para personas u ocasiones muy especiales. En el cuento popular maravillosoy en la Literaturainfantil, el protagonista puede encontrar alguna de estas puertas, habitualmente por casualidad y debido siempre a las cualidades morales que posee: la simplicidad, la bondad, la generosidad, el desinterés económico, la capacidad de ensoñación o imaginación. Algunasde estas cualidades son negativas y, sólo aparentemente, antiheroicas: no saber, no preguntar, no querer llegar al destino deseado por otros, no apresurarse,ser débil o, al menos, no ser muy robusto o grande (es decir, no ser un adulto).
En el cuento popular maravilloso, sólo un niño o un joven encuentra estas puertas de acceso y es, habitualmente, el último delos hermanos, aquel al que todos consideran tonto y débil y, por tanto,incapaz de conseguir el objetivo que los hace a todos partir de su país hacialo desconocido. A veces, la tarea que hay que acometer consiste precisamente en llegar a determinado lugar inexpugnable (y se supone que el traspasar la puerta deacceso es precisamente la prueba más difícil), pero en otras ocasiones el retonada tiene que ver con encontrar esta ruta secreta, aunque, eso sí, el haberlo hecho sirve al hermano pequeño para resolver el enigma o traerel objeto que falta en el reino. La recepción del objeto mágico, otra de lasfunciones, consiste en muchas ocasiones en una información acerca de laubicación o el secreto para traspasar el umbral de lo maravilloso. El donante tiene una actitud benéfica sólo para el bondadoso, y lo mismo parece ocurrir con los guardianes de las puertas de acceso,tanto en el contexto clásico como en la Literatura infantil reciente: las esfinges de la primera puerta que ha de atravesar Atreyuo las serpientes que con clara referencia al ouroboros, símbolo del eternoretorno permiten a Bastián abandonar el mundo de Fantasía (M. Ende, La historiainterminable).