
En Paradojas, octubre 2007
Por: Mtro. Ángel Alonso Salas.
Universidad Iberoamericana.
CCH Vallejo. Universidad Nacional Autónoma de México.
E-mail: alonsal@hotmail.com
A manera de introducción:
Elproblema del tiempo es una de las temáticas que mayor atención y pasiónhan generado en los grandes filósofos, científicos, artistas ypensadores. ¿Por qué no hacer mención de las secciones de Las confesionesde San Agustín, en donde se narra de manera magistral, un acercamientoa aquello que es el tiempo, o bien, hablar de los conceptos y teoríasde Isaac Newton o de Albert Einstein que desarrollaron sobre este tema,en diferentes campos de la ciencia? ¿Por qué no hacer alusión a la Persistencia de la memoria de Salvador Dalí, al marketing de marcas como Swatch o Nivada,o bien, apelar al símbolo e imagen del reloj de arena? Sencillamente,porque la pretensión de este escrito es mostrar la manera en la queMichael Ende, de una manera lúdica, sencilla y seria, transmite aquelloque es el tiempo, por medio de una novela infantil-juvenil: Momo.A través de la trama de una historia y del recurso de una serie depersonajes como Casiopea, el maestro Hora, Momo, los hombres grises,Beppo el barrendero, etc., la novela de Ende, plantea todas lasimplicaciones y entramado implícito en la comprensión de aquello que hasido uno de los mayores inventos de la especie humana: el tiempo.
Sialguna vez, nos hemos dado cuenta de que el tiempo transcurre de maneramuy rápida o de manera muy lenta, y desconocemos las causas por las quetenemos esta percepción o los motivos por los que nos pasa esto,entenderemos parte de la trama de la historia. O bien, si en algúnmomento hemos sentido que no nos alcanza el tiempo para hacer nuestrasactividades o que hay veces en que nos sobra tiempo, podremoscomprender la crítica planteada a nuestras sociedades contemporáneas y,percatarnos acerca de la problemática de comprender qué es el tiempo yporqué en ocasiones es tan breve o pesado para el ser humano. En amboscasos, nos enfrentamos a una paradoja: el tiempo es a veces corto y aveces largo, existen diferentes tipos o concepciones del tiempo, cuandosolo hay un único tiempo.
Sin lugar a dudas, la novela de Momoes ejemplar, es una obra no sólo bella y rica en significado ycontenido, sino que es una de las contadas obras que dejan un mensaje,un contenido profundo y significativo, y que al ser tan accesible alentendimiento humano, se le puede sacar mucho provecho a la reflexiónsobre dicha historia. No contaremos con lujo de detalle la trama, sinosolamente mencionaremos algunos fragmentos de esta historia, paratratar de esbozar una aproximación al problema filosófico y humano quegenera la comprensión sobre el tiempo. Para llevar a cabo estecometido, se hará mención de dos textos que a mi juicio, nos brindanherramientas para elaborar una reflexión particular sobre estacuestión. Dichos textos son Sobre el tiempo, del sociólogo Norbert Elias, y, Lo sagrado y lo profano del pensador Mircea Eliade.
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Leer Momo,no solo deja un buen sabor de boca a aquellos que no minimizan estetexto por ser catalogado como pueril, es decir, “infantil” o “juvenil”,o bien, al pertenecer a la llamada “literatura fantástica”. Aquellosque se acercan a este texto por alguna razón y se dejan llevar por lanarrativa y trama de Ende, de manera paulatina, accederán al ámbito de“lo fantástico”, en donde a partir de dicha argumentación, se produceuna intriga sobre la comprensión de lo que es el tiempo, posibilitandoel querer ser partícipes de la misión contra los hombres grises y de lapreservación de las flores horarias en nuestras situación concreta.
Iniciemosesta sección con una aproximación a la significación del tiempo, ypreguntémonos ¿Qué es el tiempo, cómo se mide, dónde se encuentra? Yseguramente, nuestro sentido común nos daría unas respuestas que nocontestan las preguntas elaboradas. Para Norbert Elias, en su obra Sobre el tiempo,la noción del tiempo no encuentra su respuesta inmediata con unaasociación a un reloj, ya que dicho aparato, no es el tiempo ni surepresentación, sino un medio por el cual se mide aquello que es eltiempo. El ser humano emplea el reloj o el calendario como un medio deregulación de comportamientos, conductas, compromisos y actividades decualquier índole. Dicho con las palabras de Elias, “los relojes no sonel tiempo. El tiempo mismo tiene un carácter instrumental de un tipoespecial. Se enfrenta uno aquí con un problema peculiar: la cuestiónsobre la relación entre el reloj y el tiempo” (1).
Ahorabien, entonces qué es el tiempo. Dicha noción se considera como un casoparadigmático, en tanto que “utiliza símbolos –principalmentenuméricos, en el actual estadio- para orientar en el incesante flujodel acontecer, en la sucesión de los eventos, en todos los niveles deintegración: físico, biológico, social e individual” (2), así comotambién es algo abstracto. Es uno de los conceptos que mayor trabajo lecuesta al ser humano asimilar, pues no es tangible ni visible, pero seutiliza en cualquier momento y damos por supuesto que comprendemos quées. A pesar de que pueda ser considerado como un dato natural, tienedos posibles interpretaciones, a saber: objetiva y subjetivamente. Endichas interpretaciones se “considera «objetivo», existente conindependencia del hombre, y […] como una simple representación«subjetiva» aunada en la naturaleza humana. En esta confrontación deteorías sobre el tiempo -objetivista y subjetivista- se refleja una delas propiedades esenciales de la gnoseología filosófica tradicional. Sesupone como algo obvio, la existencia de un punto de partida universalque se repite de modo permanente, una especie de inicio del conocer”(3).
El uso deltiempo es indispensable, no solo para calendarizar actividades oestablecer una prioridad de actividades, sino también para el cálculode las ciencias físico-matemáticas, médicas y como categoríasreligiosas y filosóficas. Ejemplos sobran, pero lo que cada una deestas ramas entiende por tiempo es muy diversa, ya que puede ir desdeuna unidad de medida hasta una categoría sintética a priori. Pero loque podemos aseverar es el que el tiempo es algo que sólo le pertenecea los seres humanos, es una creación propia de nuestra especie ypareciera que a su vez, es algo innato. ¿Qué es entonces el tiempo?Para Norbert Elias, “los físicos siguen afirmando que miden el tiempo,utilizando para ello fórmulas matemáticas donde juega un papel lamedida del tiempo como quantum definido. Pero el tiempo no se puede verni sentir, ni escuchar, ni gustar ni olfatear. La pregunta sigueflotando sin obtener respuesta: ¿Cómo puede medirse algo que lossentidos no pueden percibir? Una hora es invisible” (4).
Vayamos ahora, a la novela de Momo. La historia, grosso modo,consiste en la existencia de una niña llamada Momo, que vive en elanfiteatro de la ciudad. No tiene familia, pero todos los niños de laciudad son sus amigos. Sin embargo, llegan los hombres grises yempiezan a cambiar y a manipular los usos y costumbres de loshabitantes de la ciudad, con la misión de “hacer que no se desperdicieel tiempo en cosas absurdas”, y paulatinamente, todos cambian su formade vida, excepto Momo. Con la ayuda de Casiopea y las enseñanzas delMaestro Hora, Momo puede hacer frente a los hombres grises y recuperarel tiempo perdido. En dicha aventura, Momo comprende qué es el tiempo yla importancia que éste tiene, por lo que se debe preservar y evitar elseguir los falsos consejos de los hombres grises.
MichaelEnde, por medio de la historia, nos explica en un lenguaje metafóricoen qué reside la problematización y sentido que tiene el tiempo, yaque, “existe una cosa muy misteriosa, pero muy cotidiana. Todo el mundoparticipa de ella, todo el mundo la conoce, pero muy pocos se ponen apensar en ella. Casi todos se limitan a tomarla como viene, sin hacerpreguntas. Esta cosa es el tiempo. Hay calendarios y relojes paramedirlo, pero eso significa poco, porque todos sabemos que, a veces,una hora puede parecernos una eternidad, y otra, en cambio, pasa en uninstante; depende de lo que hagamos durante esa hora. Porque el tiempoes vida. Y la vida reside en el corazón” (5).
¿Quésignifica que la vida resida en el corazón y que el tiempo es vida?¿Por qué usar esa metáfora? ¿Acaso el tiempo es subjetivo? Existenocasiones, en que a pesar de que podamos constatar de manera objetivaque el tiempo es el mismo, por ejemplo, la duración de una clase dematemáticas o de filosofía, comparadas con las clases de educaciónartística o educación física. Todas las asignaturas duran lo mismo,pero muchas veces el “tiempo pasa más rápido”. Y cuando queremos quefluya con velocidad el tiempo, parece que el segundero va más lento.Con esto, podemos percatarnos que no solo dependiendo de lo querealicemos en cierto espacio temporal, sino que de acuerdo a ladisposición anímica que tengamos, creeremos subjetivamente que eltiempo fluye a distinta velocidad, aunque como en los casos anteriores,la duración de la asignatura, es objetivamente la misma. En lo querespecta a la comparación con el corazón, es algo que veremos másadelante. Veamos un poco la historia de Momo y pensemos qué tanto nos habla esta novela a nuestras sociedades contemporáneas.
En la novela de Momo,el primer personaje de la ciudad a quien se le aparecen los “hombresgrises” (personas que siempre están vestidos de un traje de color gris,que llevan un portafolio y siempre fuman un cigarro y se la pasan “alas prisas”, haciendo cuentas y entrevistando gente, es decir, eltípico ejecutivo, empresario que vemos en nuestras ciudades, y que enel fondo es la representación de cualquier habitante de una granciudad, o inclusive, de nosotros mismos) es al señor Fusi, elpeluquero. Cuando uno de los hombres grises habló con él, le hizo sabercuánto tiempo destinaba a cosas que no eran primordiales, y que en elfondo estaba desperdiciando tiempo vital. La cuenta la hizo diaria,semanal, mensual y hasta anual, para que se percatara que el tiempo quededicaba a regar plantas, ver a su mamá, platicar con los clientes,podría suprimirlo y trabajar más, por lo que maximizaría el tiempo ysus horarios, teniendo como consecuencia un mayor ingreso económico.Dicha cuenta hecha, segundo a segundo, era exacta, por lo que no lequedó de otra al señor Fusi que aceptar que dedicaba mucho tiempo acosas que no eran redituables. Finalmente, el hombre gris le comentó alseñor Fusi “usted sabrá cómo se ahorra tiempo. Se trata simplemente, detrabajar más de prisa, y dejar de lado todo lo inútil. En lugar demedia hora, dedique un cuarto de hora a cada cliente. Evite las charlasinnecesarias. La hora que pasa con su madre la reduce a media. Lo mejorsería que la dejara en un buen asilo, pero barato, donde cuidaran deella, y con eso ya habrá ahorrado una hora” (6). Dicho comentario fueimpactante para el señor Fusi, pero él creía que habían muchas cosasciertas, por lo que aceptó el contrato que hizo con el hombre gris,para administrar mejor el tiempo y no desperdiciarlo en nimiedades.Cuando desapareció el hombre gris, también se fue desvaneciendo el humodel cigarrillo del hombre gris, así como también “palidecían tambiénlas cifras del espejo. Y cuando se borraron del todo, se borró tambiénla memoria del señor Fusi el recuerdo de su visitante gris: el recuerdodel visitante, no de la decisión. Ésta la consideró ahora como propia.El propósito de ahorrar tiempo para poder empezar otra clase de vida enalgún momento del futuro, se había clavado en su alma como un anzuelo”(7). ¿Qué ganan los hombres grises con esos contratos? Laadministración del tiempo ajeno, les da a los hombres grises más tiempoy se roban el tiempo de los hombres para tener más vida y producir suscigarrillos.
Cualquierpersona podría pensar que con dicho ahorro de tiempo y con una mayoroptimización de actividades, energía y tiempo, se pueden alcanzar másobjetivos y por ende, rinde más el día, pues es algo que hacemos demanera frecuente. No nos alcanza el tiempo para nuestras cosas, nos lapasamos corriendo, yendo de un lugar a otro y dejando de lado las cosasimportantes por las cosas urgentes. En la novela, el señor Fusi fue elprimero de muchos, y posteriormente, todos vivían en un mundoajetreado, lleno de responsabilidades y de actividades, siempre conescasez de tiempo para desarrollar todas las actividades planteadas.Momo se percata, que “nadie se daba cuenta de que, al ahorrar tiempo,en realidad se ahorraba otra cosa. Nadie quería darse cuenta de que suvida se volvía cada vez más pobre, más monótona y más fría. Los que losentían con claridad eran los niños, pues para ellos nadie teníatiempo. Pero el tiempo es vida, y la vida reside en el corazón. Ycuanto más ahorraba de esto la gente, menos tenía” (8).
¿Quépodría decir Elias, de dicha categorización del tiempo? En primerlugar, que “la actividad de determinar el tiempo y el concepto deltiempo no deben considerarse de manera aislada, pues pertenecenindivisiblemente a una imagen global que los hombres poseen acerca desu mundo y de las circunstancias en que viven” (9). Y en segundo lugar,que “un momento determinado en un flujo continuo adquiere un carácterde un presente frente a otros que se presentan como pasado o futuro.Únicamente en relación a un hombre que lo experimenta. Como símbolos deunidades temporales vividas, estas tres expresiones no sólo representanuna secuencia, como lo hacen «año» o «causa y efecto», sino también lapresencia simultánea de las tres unidades temporales en la vivenciahumana. Se diría que «pasado», «presente» y «futuro», aunque son trespalabras distintas, constituyen un concepto único” (10).
Momofue asediada por un hombre gris, pero no cayó en el engaño de nuevosjuguetes o de utilizar el tiempo para cosas más productivas. Se percatóde los planes de los hombres grises y trató de advertir a sus amigos ymayores. Pero al ser una niña, nadie tomó en serio sus palabras ysuponían que era la imaginación de Momo o que era uno de los tantosjuegos o alguna de las etapas que adolece cualquier niño, por lo quepaulatinamente, Momo se fue quedando sola. Sin embargo, Momo recibió laayuda de Casiopea, y pudo conocer al Maestro Hora. Momo convive ydialoga con el Maestro Hora, acerca del daño que producen los hombresgrises en los hombres. Paulatinamente, Momo contesta una serie deacertijos, cuya finalidad es comprender la significación del tiempo, yse percata que el tiempo siempre está allí, “no se le puede tocar. Niretener. ¿Acaso sea algo parecido a un olor? Pero también es algo quesiempre pasa. Así que tiene que venir de algún lugar. ¿Acaso es algoasí como el viento? O no. Ya lo sé. Quizá sea una especie de música queno se oye porque suena siempre. Aunque creo que ya la he oído algunavez, muy bajito […] Pero aún tiene que ser algo más […] porque lamúsica venía de muy lejos, pero sonaba dentro de mí. Puede que con eltiempo ocurra lo mismo” (11). Si esto es así, entonces qué tienen quever los relojes, porque también ellos miden el tiempo y cumplen con lacaracterización anterior. El Maestro Hora le explica a Momo que losrelojes “sólo son reproducciones imperfectas de algo que todo hombrelleva en su pecho. Porque al igual que tienen ojos para ver la luz,oídos para oír los sonidos, tienen un corazón para percibir, con él, eltiempo. Y todo el tiempo que no se percibe con el corazón está tanperdido como los colores del arcoiris para un ciego o el canto de unpájaro para un sordo. Pero por desgracia, hay corazones ciegos y sordosque no perciben nada, a pesar de latir” (12).
Finalmente,el Maestro Hora hace reflexionar a Momo sobre la existencia de unaenfermedad que ha atacado a los seres humanos, la cual “al principioapenas se nota. Un día ya no se tiene ganas de hacer nada. Nada leinteresa a uno, se aburre. Y esa desgana no desaparece, sino queaumenta lentamente. Se hace peor de día en día, de semana en semana.Uno se siente cada vez más descontento, más vacío, más insatisfecho conuno mismo y con el mundo. Después desaparece incluso este sentimiento yya no se siente nada. Uno se vuelve totalmente indiferente y gris, todoel mundo parece extraño y ya no importa nada. Ya no hay ira nientusiasmo, uno ya no puede alegrarse ni entristecerse, se olvida dereír y llorar. Entonces se ha hecho el frío dentro de uno y ya no sepuede querer a nadie. Cuando se ha llegado a este punto, la enfermedades incurable. Ya no hay retorno. Se corre de un lado a otro con la caravacía, gris, y se ha vuelto uno igual que los propios hombres grises.Se es uno de ellos. Esta enfermedad se llama aburrimiento mortal” (13).¿No es acaso un diagnóstico muy acertado de muchas personas conocidas,o inclusive, de uno mismo? Aquellos que necesitan siempre hacer algo,que consideran los domingos como días en los que no hay nada que hacer,y otros tantos que la monotonía, la rutina, el hacer siempre lo mismo yal no poder modificar las elecciones preferenciales o existenciales quehan hecho, se convierte el ser humano en un ser frío, amargado,apático, monótono, se siente “uno más”, esos son los hombres grises.
Enla novela, una vez que Momo ha comprendido todo esto, con la ayuda deCasiopea, combate con los hombres grises y logra recuperar el tiempoperdido, y salvar así a sus amigos de convertirse en hombres grises, ytodo vuelve a ser como antes: la prioridad no es el trabajo, tambiénhay tiempo para el descanso, la charla, el juego, el atender a losniños, el visitar y conversar con los seres queridos, etc. Podríamosdecir que la moraleja del cuento, consiste en valorar lo que hacemos,en dar prioridad a las actividades que realizamos sin creer queperdemos el tiempo con cosas no “redituables”, sino el volver a lasactividades, a los pequeños detalles y actitudes que son significativosen nuestra vida, con los cuales le encontramos un sentido a nuestraexistencia.
¿Pero quées entonces el tiempo? Hemos visto que no podemos definir qué es conexactitud, sin embargo, puede ser apreciado de manera subjetiva uobjetiva, y que según Elias, es una experiencia interior y de acuerdo aEnde, reside en el corazón. ¿Acaso podemos hablar con claridad de dostiempos o apreciaciones distintas a partir de un estado de ánimo?¿Tendría alguna validez? Aunque a primera vista, pareciera que hablamosde dos concepciones distintas y que podría establecerse algunaconfusión, en el fondo estamos haciendo referencia a dos distintostipos de catalogar o vivenciar un mismo fenómeno humano: el tiempo.Mircea Eliade, en su texto Lo sagrado y lo profano, explicaque desde las culturas antiguas o primigenias, sin importar el tiempo olatitud en la que hayan surgido, los seres humanos han hecho uso de dosformas distintas de emplear y vivenciar el tiempo, a partir del tiempode lo sagrado y de lo profano. Veamos esto con detalle.
ParaEliade, hablar de lo sagrado y lo profano constituye “dos modalidadesde estar en el mundo, dos situaciones existenciales asumidas por elhombre a lo largo de su historia” (14). En donde “el tiempo sagrado espor su propia naturaleza reversible, en el sentido de que es,propiamente hablando, un tiempo mítico primordial, hecho presente. Todafiesta religiosa, todo comienzo litúrgico consiste en lareactualización de un acontecimiento sagrado que tuvo su lugar en unpasado mítico, «al comienzo». Participar religiosamente en una fiestaimplica salir de la duración temporal «ordinaria» para reintegrar eltiempo mítico reactualizado por la fiesta misma” (15), es decir, nosaproxima al misterio. Mientras que el tiempo profano, esaquel en el que nos regimos mediante el año civil, y que aparece encalendarios de clases, en nuestros aparatos celulares, en los relojes,el que hacen mención en los noticieros, etc. Pongamos un ejemplo paraexplicar estas dos posibilidades existenciales de comprender yvivenciar el tiempo. Para la gran mayoría de las personas, lacelebración de la Navidad (24 de diciembre es una fecha especial, no escualquier día). Ya sea porque reciben regalos de Santa Claus;porque se dejan llevar por el “espíritu navideño”; porque es un día enque se procura reunir toda la familia para cenar juntos, brindar, hacerregalos de intercambio, etc., o bien, porque se conmemora un año más dela Natividad de Cristo. Para aquellas personas, que por alguno de losmotivos mencionados, esta fecha es importante, en mayor o menor medida,dicho día se convierte en un tiempo sagrado. Es decir, es una fechaespecial, donde se celebra algo importante, y que aunque digamos quées, pareciera que lo que se ha organizado o lo que se espera de estedía, no se reduce a un evento de marketing o una rutina, es algoespecial, que se ha esperado desde hace tiempo, y que constituye un díadiferente. Ahora bien, para todos aquellos que piensan que eso es unamentira, que es una manipulación del capitalismo, que es un día más,común y corriente, etc., para ellos, este día es lo que Eliadeconsidera el tiempo profano. El tiempo profano es un día más, no existediferencia entre el día anterior y el que sigue, pues se siguenhaciendo las mismas cosas y no hubo una celebración que fuerasignificativa y diferente a las demás. Y podríamos dar otros ejemplos:el aniversario de bodas, el día de nacimiento de alguien, la fiestapatronal de una Iglesia, la conmemoración del día de la Independencia,el aniversario luctuoso de un ser querido, etc.
¿Quésignificación tienen estas dos posibilidades de hablar del tiempo, yasea como sagrado o como profano? En lo que respecta a la novela de Momo,el tiempo de lo profano, es aquel que indican los hombres grises,constituye una rutina, una serie de actividades que uno debe hacer y enlas que no existe ago especial o significativo, simplemente es cumplircon el horario asignado; pagar las cosas en su debido tiempo; entrar ysalir a la hora indicada para no tener retardos o faltas; asistir acompromisos escolares, laborales o sociales, etc., es decir, una merasobrevivencia, un vivir por vivir. Algo que nosotros hacemos siempre,es el permanecer en el calendario civil. En cambio, el tiempo de losagrado, supone una ruptura con lo cotidiano, con la rutina,con el deber ser y deber hacer. En ocasiones, una simple conmemoracióno celebración de algo que sea significativo o especial, se convierte enalgo sagrado, algo que le otorga sentido al que participa en dichafestividad. Para Eliade, muchas veces, lo sagrado nos remite a laconmemoración de un mito, de algo que queremos reactualizar oconmemorar. Por ejemplo, al celebrar el día de muertos; laindependencia de nuestro país; la fiesta de San Ignacio de Loyola, elaniversario luctuoso de John Lennon, o que hace “X” tiempo naciónuestro hijo, no estamos repitiendo dicho acontecimiento, sino que apartir de la conmemoración de dicha fecha, reactualizamos una alegría,un compromiso, una vivencia que nos dejo aquella fecha inicial, yhacemos una especie de juego, de valoración, y de gozo inexplicable porrecodar que hace “X” tiempo, pasó algo que nos marcó, que sigue estandovigente en nuestras vidas y que por insignificante que sea, es una delas cosas más importantes y que le otorgan sentido a nuestraexistencia. Dicha conmemoración, da fuerzas para continuar en larutina, en lo de siempre. Y efectivamente, seguirán pasando de maneraobjetiva Navidades, independencias, fiestas, cumpleaños, aniversarios,etc., pero cada una de ellas será algo especial y diferente a lasanteriores conmemoraciones. Esto no sólo podemos valorarlo de manerasubjetiva, sino también objetivamente.
Esimportante destacar, que la vivencia del tiempo sagrado no implica elpertenecer a algún credo o ideología específica, aunque en contadasocasiones participa del tiempo sagrado. Eliade pone énfasis en lamanera en que distintas culturas a lo largo de la historia relacionanel culto mistérico, con una celebración religiosa, la cual no solo dasentido a la población, sino que también genera mitos, valores,costumbres, ritos e identidad a una sociedad. Eliade reconoce que “parael hombre no religioso, el tiempo no puede presentar ni ruptura ni«misterio»: constituye la más profunda dimensión existencial delhombre, está ligado a su propia existencia, pues tiene un comienzo y unfin, que es la muerte, el aniquilamiento de la existencia” (16). Y estoes lo que podríamos decir que les pasó a los hombres grises y aaquellos que se dejaron influenciar y convencer en el ahorro ymaximización del tiempo. Mientras que Momo, al contar con las floreshorarias, y percatarse que el tiempo residía en su corazón, en aquelloinmediato que puede vivencia, compartir y transmitir alegría, es decir,al vida misma, constituye el tiempo sagrado. Obviamente, la metáfora ala que recurre Ende de comparar el reloj con el corazón es muyacertada, no sólo por equiparar el tic tac con los latidos,sino que la vivencia de lo sagrado o lo profano, la subjetividad uobjetividad del instante y el hecho de que el tiempo transcurra demanera lenta o corta, es algo que podemos entender y compartir,haciendo referencia a nuestro sentir, a nuestro latir, a lainteriorización y valoración de nuestro modus vivendi queencuentra en el corazón un indicio. Sería interesante el reflexionarsobre los motivos que han tenido diversas culturas para identificar alo esencial de la vida con el corazón, o bien, con la significación deltiempo. Sin embargo, eso será labor de otro escrito. Quedémonos con lapropuesta de la novela de Ende, en donde encontramos una forma de queel ser humano tome conciencia de lo que está haciendo con su tiempo yla manera en que vive y lleva su vida.
BIBLIOGRAFÍA.
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