Artículo publicado en 2007, Michael Ende. AVA international GmbH
original en alemán e inglés
Parte 8 de 10
prk: traducción libre al español.
Desde niño, Michael Ende sentia
fascinación por Japón, amaba las historias de Lafcadio Hearn (leyendas
japonesas e historias de fantasmas) y en 1959 escribió una obra inspirada en el
material de Hearn, titulada Die Päonienlaterne
(La linterna ?) escrito para radio que nunca se transmitió. Se interesaba en
Japón por considerarlo un completo “otro”, los japoneses con su lenguaje y
escritura tan diferentes a los alemanes debían crecer con una conciencia
diferente, una visión alternativa del mundo. Sus estudios del zen
incrementaron el deseo de conocer más de
cerca esa misteriosa cultura, particularmente estaba interesado en la manera
cómo cada día las circunstancias se convertían en un intrincado ritual como el
de la ceremonia de te; y contrastaba las tradiciones del antiguo Japón con la
moderna industriosidad de la sociedad alemana. Michael Ende pronto ganó
seguidores en Japón, quizá debido a su crítica de la sociedad moderna
industrial y en 1993 vendió cerca de dos millones de copias de Momo y La historia interminable.
Conoció por primera vez a Mariko
Sato en 1976, ella se había trasladado a Alemania en 1974 y encontrado trabajo
para la
Librería Internacional Juvenil de Munich, después de
conocerse en la Feria
de Literatura Infantil de Bologna, Sato tradujo algunos libros de Ende al
japonés y lo ayudó a resolver algunas de sus dudas sobre la cultura japonesa.
De 1977 a
1980 Michael Ende y Mariko Sato trabajaron juntos en una traducción al alemán
de diez cuentos japoneses escritos por Kenji Miyazawa, este trabajo no se
publicó, pero a raíz de ello se convirtieron en amigos. Sato acompañó a Ende en
varios viajes a Japón, el primero ocurrió en 1977 e incluyó visitas a Tokyo y
Kyoto, Michael experimentó por primera vez el teatro Kabuki y el Noh, quedando
gratamente impresionado por el drama tradicional japones, tambíen aprendió algo
del arte de la arquería y asistió a un templo zen de mano de un roshi
(maestro).
En 1986 Michael fue invitado al
congreso anual de la JBBY
(Comité Japones para la Literatura Internacional Infantil) en Tokyo en
donde dio lectura a Sobre el eterno
infantil, la primer explicación detallada de su visión artistica. 1989
marcó el inicio de la exhibición de Edgar y Michael Ende en Tokyo, Otsu,
Miyazaki, Nagasaki, Osaka, Nagoya y Fukuyama; por invitación del Shimbun, un diario japones, Michael Ende
fue a la inauguración de la misma convirtiendo su tercer viaje a Japón en dos
meses en compañía de Mariko Sato.
El siguiente año se estableció la
exhibición en el museo Kurohime Dowakan, en la ciudad de Shinano-mach y Ende
donó objetos personales y cartas para la colección. El 23 de octubre de 1992 el
escritor hizo su viaje final a Japón acompañado de su ahora segunda esposa
Mariko Sato, con quien contrajo matrimonio el otoño de 1989. En el curso de tres semanas visitaron el
museo de Dowakan uniendose a las publicaciones japonesas, Iwanami.
En celebración del millón de
ventas de Momo viajo a Kanazawa,
Hamamatsu y otras ciudades en busca de novedades, siempre intentando imbuirse
en la cultura japonesa y comprender lo
más posible, Ende opinaba que la cultura tradicional japonesa era como un haiku;
obtuvo una mayor comprensión del teatro noh y el zen, y dijo “Al mismo tiempo
que amo y admiro estas cosas, amo mis ideas y se que escribir no volverá a ser
lo mismo despues de esto”
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